Existen momentos en la vida de algunas
personas en los cuales uno se encuentra vacío, sin ganas para vivir el día a
día, taciturno, poco animado, nostálgico, afligido o desilusionado, y todo esto sin entender el porqué te
sucede. De un día para otro estas
totalmente perdido y no encuentras ninguna motivación en tu vida, ninguna meta
u objetivo que al menos sea alcanzable, nada ni nadie que realmente esté a tu
lado o con quien puedas contar en
cualquier situación, que entienda lo que te sucede sin que se le pase por la
cabeza el hecho de que estés loco por
tener una idea diferente o poco normal; te sientes solo, y el hecho de no poder
expresar todo aquello que se mueve en tu interior hace que te derrumbes aún
más.
Una mirada a tu alrededor hace que veas las
cosas que en algún momento fueron positivas totalmente negativas, así , sin previo aviso, y todos aquellos problemas
que intentabas pasar por alto o hacer como si no existieran vienen a ti para
recordarte que sí , que están ahí, que no se han ido. Todo se junta, es un
cúmulo de contrariedades y sentimientos, no comprendes nada y no hallas la
manera de enfrentarte a tu realidad, de tener esa fuerza que te hace ser capaz
de despertarte cada día. ¿Dónde te has metido querida felicidad? Todas tus
ilusiones se han marchado, y mientras, un entorno rodeado de gente que es
feliz, bien porque su vida está llena de
aquello que aman, o bien porque aunque la vida no le regale nada no se hunden
sino que afrontan todo con una gran sonrisa burlándose de la mala suerte.
Envidio verdaderamente a estos últimos, ya que me encantaría poder oponerme a
las situaciones de esta manera, y este es mi único fin en estos momentos. Desgraciadamente
yo soy más de aparentar ser una persona
normal o como aquellos que me rodean ,para que no me tomen por perturbada, y acabar desplomada por dentro, sin ganas de
continuar.
Supongo que no serán muchas las personas que
tengan la ocasión o mala suerte de sentirse así, pero cabe la posibilidad de
que sea así y no lo demuestren, por el miedo a que nadie lo entienda. En
momentos en los que uno se siente así, acorralado por los problemas y la "infelicidad",
lo mejor es pensar que la vida es así, y que si no existieran las dificultades
y los problemas nada tendría sentido, porque no habría nada por lo que luchar.
Si todo fuera felicidad no se podrían disfrutar aquellos momentos en los que en
medio del mal aparece algo que por pequeño que sea te saca una sonrisa y te
carga de ilusión porque contrasta totalmente con lo que es para ti normal. Quizá
piense esto por el hecho de que nunca he conocido la plena felicidad, o sea una
persona irrealista a quien le gusta evitar lo obvio, o piense que el dolor
acaba llevando a la felicidad, y esta
sea tan solo una manera de consuelo, pero por el momento prefiero pensar que la
vida está llena de estos obstáculos diarios, y que para ser feliz se deben ir
superando poco a poco.