jueves, 23 de abril de 2015

¿Dónde estás felicidad?



    Existen momentos en la vida de algunas personas en los cuales uno se encuentra vacío, sin ganas para vivir el día a día, taciturno, poco animado, nostálgico, afligido o desilusionado,  y todo esto sin entender el porqué te sucede.  De un día para otro estas totalmente perdido y no encuentras ninguna motivación en tu vida, ninguna meta u objetivo que al menos sea alcanzable, nada ni nadie que realmente esté a tu lado o con quien puedas contar  en cualquier situación, que entienda lo que te sucede sin que se le pase por la cabeza el hecho de que estés  loco por tener una idea diferente o poco normal; te sientes solo, y el hecho de no poder expresar todo aquello que se mueve en tu interior hace que te derrumbes aún más. 

   Una mirada a tu alrededor hace que veas las cosas que en algún momento fueron  positivas totalmente negativas,  así , sin previo aviso, y todos aquellos problemas que intentabas pasar por alto o hacer como si no existieran vienen a ti para recordarte que sí , que están ahí, que no se han ido. Todo se junta, es un cúmulo de contrariedades y sentimientos, no comprendes nada y no hallas la manera de enfrentarte a tu realidad, de tener esa fuerza que te hace ser capaz de despertarte cada día. ¿Dónde te has metido querida felicidad? Todas tus ilusiones se han marchado, y mientras, un entorno rodeado de gente que es feliz, bien  porque su vida está llena de aquello que aman, o bien porque aunque la vida no le regale nada no se hunden sino que afrontan todo con una gran sonrisa burlándose de la mala suerte. Envidio verdaderamente a estos últimos, ya que me encantaría poder oponerme a las situaciones de esta manera, y este es mi único fin en estos momentos. Desgraciadamente yo soy más de aparentar ser una  persona normal o como aquellos que me rodean ,para que no me tomen por perturbada,  y acabar desplomada por dentro, sin ganas de continuar. 

    Supongo que no serán muchas las personas que tengan la ocasión o mala suerte de sentirse así, pero cabe la posibilidad de que sea así y no lo demuestren, por el miedo a que nadie lo entienda. En momentos en los que uno se siente así, acorralado por los problemas y la "infelicidad", lo mejor es pensar que la vida es así, y que si no existieran las dificultades y los problemas nada tendría sentido, porque no habría nada por lo que luchar. Si todo fuera felicidad no se podrían disfrutar aquellos momentos en los que en medio del mal aparece algo que por pequeño que sea te saca una sonrisa y te carga de ilusión porque contrasta totalmente con lo que es para ti normal. Quizá piense esto por el hecho de que nunca he conocido la plena felicidad, o sea una persona irrealista a quien le gusta evitar lo obvio, o piense que el dolor acaba llevando a la felicidad,  y esta sea tan solo una manera de consuelo, pero por el momento prefiero pensar que la vida está llena de estos obstáculos diarios, y que para ser feliz se deben ir superando poco a poco.